El adenocarcinoma de próstata es
el cáncer más común
en hombres de 70 o mas años de edad,
siendo en general, el segundo tipo de cáncer
más común y el tercero en
aquellos hombres que fallecen por cáncer.
Si es diagnosticado precozmente puede resultar,
a la postre, potencialmente curable. La
ablación prostática total,
en pacientes con cáncer confinado
solamente al tejido prostático, otorga
a estos pacientes, post-cirugía,
una sobrevida prácticamente similar
a hombres normales, por lo tanto, el temprano
diagnóstico de cáncer prostático
resulta de gran importancia.
El número de casos
de cáncer de próstata se ha
incrementado de manera notable. Se estima
que en 1.993 se diagnosticaron 165.000 nuevos
caso, en comparación con sólo
100.000 en 1.989, y se espera triplicar
la cifra para el próximo milenio.
El cáncer de próstata presenta
una tasa de mortalidad bruta de 22/100.000
habitantes y es la cuarta causa de muerte
por cáncer en el varón. Sin
embargo este tumor es un importante problema
social, tanto por su elevada incidencia
como porque muestra una tasa de incremento
proporcional a la edad que es muy superior
a la del resto de las neoplasias. En consecuencia
y considerando el envejecimiento progresivo
de la población de los países
occidentales, es previsible que la importancia
de este carcinoma sea cada vez mayor.
El número creciente de casos se debe
principalmente al diagnóstico más
oportuno de una enfermedad muy frecuente.
En 1.990 se localizó el 66% de los
casos de cáncer de próstata
en la propia glándula en el momento
del diagnóstico, en comparación
con nada más del 50% de 1.974. Es
probable que este porcentaje siga incrementándose.
Se sabe con claridad que la prevalencia
del cáncer de próstata depende
de la edad.
Los datos de necropsia revelan este cáncer
en el 15% de los varones en el sexto decenio
de la vida, y el 50% en el noveno decenio.
Progresos diagnósticos
Los progresos diagnósticos
son atribuibles principalmente a tres adelantos:
1. La prueba sanguínea de antígeno
prostático específico (PSA)
y PSAlibre.
Esta prueba identifica una proteasa de serina,
segregada por las células epiteliales
prostáticas, que se encuentra normalmente
en el semen. Aunque específica de
la próstata, no lo es del cáncer;
por lo tanto pueden identificarse concentraciones
altas en muchas enfermedades benignas de
la próstata, entre ellas la hiperplasia
prostática benigna (BPH) y prostatitis.
El uso generalizado de esta prueba ha dado
como resultado que un número mucho
mayor de varones sean enviados a los urólogos
para que se estudie más a fondo el
diagnóstico. A menudo estos pacientes
no tienen síntomas de las vías
urinarias inferiores ni anomalías
palpables de la próstata.
Por lo tanto cuando se tiene un valor de
PSA superior a 4ng/ml y de reiterarse estos
valores deben efectuarse los estudios de
ultrasonografía transrectal, tacto
rectal, en algunos casos biopsia de prostata
y PSA libre.
2. Tacto rectal rutinario.
3. La untrasonografía transrectal
y la posibilidad de hacer biopsia con una
pistola automática bajo control ecográfico.
De ellas, la PSA es la que ha tenido mayor
impacto junto a la PSA libre.
Importancia de la determinación
del PSA
La determinación
del PSA es un método sencillo de
laboratorio que se efectúa con la
toma de una pequeña cantidad de sangre.
Esta determinación complementa lo
que se efectuaba anteriormente –tacto
rectal- al cual el hombre es generalmente
remiso a someterse. Valores superiores a
4ng/ml deben alertar al médico, quien
proveerá nuevos estudios de diagnóstico
si así lo cree conveniente, juntamente
con la determinación de PSA libre.
El PSA debe medirse en todos los hombres
y su nivel se halla aumentado en Hiperplasia
Benigna de Próstata (HBP), adenocarcinoma
prostático, protatitis. Niveles séricos
de PSA pueden revelar la cantidad de tejido
prostático –benigno o maligno-
presente. Puede sugerir la extención
de la enfermedad en HBP, en prostatitis
y en cáncer de próstata .
La determinación de PSA permite el
control de cáncer de próstata
después del tratamiento por radioterapia
u hormonal, y luego de la extirpación
radical de por vida.
La persistente elevación de PSA posterior
a tratamiento o su incremento es indicativo
de enfermedad recurrente o residual.
Determinación de
PSA libre
El antígeno prostático
especifico (PSA), es una enzima que circula
de dos formas:
Forma libre
Unida a proteínas.
La PSA total que se determinaba hasta el
presente es la suma de PSA libre más
PSA unida, tenía el inconveniente
de tener un rango de elevación que
no permitía diferenciar un cáncer
de próstata de una HPB.
A partir de la Electroquimioluminicencia,
como técnica analítica de
rutina es posible la determinación
de la PSA total y la libre por separado
y se demostró en estudios multicentricos
que la relación PSA libre a PSA total
es diferente para ambas situaciones. Así
cuando tenemos una PSA total con valores
entre 4 a 12 ng/ml, debe determinarse la
PSA libre y establecer el cociente: PSA
libre/PSA total mayor a 0,15, realizar evaluación
anual, en la mayoría de escasos HPB.
PSA libre/PSA total menor a 0,15 realizar
biopsia y ecografía transrectal,
en la mayoría de los casos CP.
Esta relación aumenta la sensibilidad
y la especificidad para el diagnostico de
cáncer prostático, teniendo
una eficiencia del 65%, una sensibilidad
del 70% y una especificidad del 93%.
Importancia del diagnóstico precoz
Ya que el cáncer
de próstata se mantiene asintomático
durante mucho tiempo y con frecuencia se
diagnostica cuando ya esta avanzado, siendo
su pronóstico totalmente dependiente
del estadio en que se halle, y las posibilidades
de supervivencia varían del 90 al
95% en los estadios iniciales hasta solo
un 15-20% en los estadios de infiltración
local, es de suma importancia su diagnóstico
precoz.
Con la determinación de PSA libre
y los estudios de Examen Rectal Digital,
de Ultra Sonografía Transrectal y
la Biopsia Trasrectal (que ha reemplazado
casi por completo a la Biopsia transperitoneal)
puede hacerse el diagnóstico precoz
de cáncer, permitiendo al urólogo,
previa tomografía computada y gammagrafía
optar por las siguientes terapias:
Radioterapia de aceleración lineal.
Prostatectomía Retropúbica
Anatómica radical (RRP), que permite
preservar la potencia de los varones jóvenes.
Tratamientos hormonales
Braquiterapia (implantación de material
radiactivo en pequeñas piezas)
Tratamientos combinados.
Es el urólogo el que resuelve la
conducta a seguir. De cualquier forma cuando
el diagnóstico es tardío y
el cáncer ha perforado la cápsula
prostática, invadido las vesículas
seminales, hecho metástasis hacia
ganglios linfáticos o huesos, cualquier
tratamiento confiere relativo beneficio
de supervivencia.
La actitud en los ancianos mayores de 70
años con expectativas de vida menores
de 10 años, puede ser en algunos
casos poco agresivas o conservadoras.
El cáncer de próstata tiene
el tiempo de duplicación más
lento de todas las lesiones malignas.
Esta condición debe ser prevista
por el médico clínico y urólogo.
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