Bulimia
La Bulimia es un desorden alimentario muy
frecuente, afectando a casi el 13 % de las
adolescentes estadounidenses, existiendo
un número creciente de casos en nuestro
país.
Se caracteriza por el consumo compulsivo
de alimentos, vómitos inducidos y
el abuso de diuréticos y de laxantes.
Sólo una pequeña proporción
de los pacientes son diagnosticados, y esto
luego de varios años de evolución.
En los episodios bulímicos las complicaciones
clínicas asociadas están relacionadas
con el desbalance de electrolitos y el trauma
debido a los vómitos frecuentemente
provocados.
Introducción
La bulimia ha comenzado
a ser un grave problema entre las mujeres
adolescentes y se ha descripto como “epidemia”
dentro de algunos colegios de Estados Unidos.
Algunos creen que la bulimia es una nueva
entidad resultante de los cambios culturales
y la obsesión por la figura. Otros
sostienen que no se trata de una epidemia
moderna sino del mayor interés por
la enfermedad en estos últimos años.
Este trastorno es detectado mayoritariamente
en las adolescentes. Más del 85 %
de los pacientes diagnosticados son mujeres
y la media de la edad al momento del diagnóstico
es de 19 años. También se
conocen casos de personas menores de 15
años y mayores de 35 años.
La detección temprana es importante
porque el tratamiento de los casos tempranos
es más efectivo. Desafortunadamente,
la mayoría de los casos se diagnostican
luego de varios años de desórdenes
alimentarios.
La bulimia se caracteriza por el hecho que
el paciente consume una gran cantidad de
alimentos, por lo general con una masticación
deficiente, lo que induce al vómito,
pudiendo ser éste también
autoprovocado. También es muy frecuente
el uso de laxantes o diuréticos.
Los trastornos digestivos y dolor abdominal
agudos son muy frecuentes en estos pacientes.
Efectos Sistémicos de la
Bulimia
Este desorden puede producir
una variedad de desbalances metabólicos
y electrolíticos, especialmente cuando
se combina con episodios de anorexia o se
agravan con el abuso de laxantes, diuréticos
y hormonas tiroideas.
La deshidratación y la amenorrea
son fenómenos comunes. Se observan
piel y membranas mucosas secas.
Signos y síntomas menos frecuentes
incluyen alcalosis metabólica, artralgias,
ojos secos y fenómeno de Raynaud.
Los desórdenes orgánicos provocados
pueden ser confundidos con infecciones,
enfermedad tiroidea y diabetes.
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